"TRANSCENDER DEL DISCURSO A LA ACCIÓN": LICDA. MÓNICA ELENA VAQUERO RAMÍREZ

Publicado en por Revista Tiempo Cultural

FOTO-MONICA-VAQUERO.JPGEs hora de trascender del discurso a la acción. Hay suficientes propuestas de cómo obtener un mejor país, suficientes proyectos de ley engavetados. Es hora de que los jóvenes demostremos que para tomar medidas de acción sobre una problemática se necesita voluntad y compromiso de cambiar la realidad nacional. Unidos podemos hacernos escuchar, podemos lograr que los actuales dirigentes nos escuchen y pongan en marcha políticas y proyectos reales, enfocados y destinados a jóvenes reales, y no simples bosquejos  que elaboran para hacer publicidad a costa de la juventud”. Así se expresa la Licda. Mónica Elena Vaquero Ramírez, profesional de la administración, quien labora en la Asamblea Legislativa, con el grupo parlamentario Cambio Democrático (CD), como asesora en temas financieros y económicos del diputado Douglas Avilés. Esta joven mujer salvadoreña es capitalina, hija de don Carlos Enrique Vaquero y doña María Elena Ramírez. Mónica Elena afirma que se entusiasmó por trabajar en la Asamblea debido a que tendría la oportunidad  (muy activa), de proponer ideas para mejorar  la situación del país. Muy gratificante para ella, dentro de su labor, es que puede exponer sus ideas y ser tomada en cuenta por personas que tienen poder de decisión. Eso le da satisfacción como mujer y como profesional. Precisamente en este rubro, agradece a Dios y a sus padres por haber coronado con éxito su carrera, gracias a sus consejos y anhelos de superación que le inculcaron. La Licda. Vaquero señala que uno de los logros mayores de las mujeres es el de ya no ser consideradas solamente en el papel de madres y amas de casa. Hoy se han insertado en la vida laboral fuera del hogar. “Las mujeres sólo necesitamos una oportunidad para demostrar nuestro potencial”, sentencia. Eso sí, opina que son mucho más importantes los cambios reales  en la manera de pensar de la sociedad con respecto a la mujer, que los cambios en el lenguaje “de género”. “Con hechos concretos sí, lograremos ser percibidas y tratadas con igualdad”, asegura. Mónica Elena, califica como uno de sus momentos más grandiosos en la vida, cuando egresó de su primera carrera universitaria, pues era instructora, y así ayudaba a sus padres a pagar sus estudios iniciales, que fueron punto de partida para continuar su desarrollo personal y profesional. Para despedirse envía un mensaje: “Que la juventud no sea un obstáculo, que por el contrario abra posibilidades de superación. Exijamos que se cumplan nuestros derechos como mujeres y como jóvenes, que ya no nos utilicen sólo en elecciones. El desarrollo de la juventud y de la mujer es una inversión inteligente, pues ambos sectores contribuyen al desarrollo nacional y comunitario”.

Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post