Doña Pachita un Trabajo Constante en el Centro Histórico
Así puede definirse la trayectoria de vida de doña Juana Francisca Vides, una figura tradicional desde hace muchos años en la esquina opuesta al Teatro Nacional de San Salvador, en la acera del ruinoso edificio Palomo. Ella, desde las 6:30am. inicia la diaria espera de clientes en su puesto de periódicos, junto a su compañero de vida, don Arcadio Jiménez. Doña Paquita, mientras degusta una taza del café de la tarde, nos relata que es oriunda de Izalco, departamento de Sonsonate. Sus padres fueron Alejandro Salinas y Carmen Vides, y de su nacimiento recuerda que le dijeron fue un 18 de junio: “ahora creo que tengo más de 80 años”, afirma con una sonrisa, pues desconoce el año exacto en que arribó al mundo. Desde Izalco se vino a la capital cuando apenas dejaba la adolescencia para trabajar en oficios como lavar y aplanchar ropa “en casas grandes”, señala. Luego estuvo como “ayudanta” en el Hospital Rosales, y su labor requería que durmiera dentro de la institución de salud. Fue desde 1944 que empezó a vender periódicos, los que reconoce por sus estilos de portada pues como sus padres no la enviaron a la escuela, no aprendió a leer y escribir. Actualmente, continúa con su venta de periódicos (gana 10 centavos en cada diario), a pesar de su padecimiento de reumatismo. Con resignación, explica que tiene una hija que reside en Nahuizalco, “pero es como que no la tenga porque jamás me visita”, dice. Al preguntarle si ha pensado en dejar su venta de periódicos, puntualiza que no, porque debe de trabajar para vivir, “no hay de otra”, agrega.