EJEMPLO DE SUPERACIÓN

Publicado en por Revista Tiempo Cultural

EDGARDO-RIVERA2.JPGDentro del gremio periodístico salvadoreño merece especial mención el caso de Edgardo Antonio Rivera Bermúdez, originario de Santa Cruz Michapa (departamento de Cuscatlán), quien labora en Diario El Mundo, dentro del área política. Muy sincero, Edgardo Antonio explica a “Tiempo” Cultural que su vocación periodística despertó dentro de su persona porque lo animó a estudiarla otro periodista de Michapa, Hugo Roberto Bolaños. Con sus recuerdos vívidos, Edgardo Antonio relata que sus metas estudiantiles fueron alcanzadas poco a poco, debido a la estrechez económica del hogar de sus padres, don José Heriberto Rivera y su esposa Alicia Bermúdez. Luego de coronar su bachillerato (en Cojutepeque), fue a Costa Rica, al Seminario Agustino, pues tenía intenciones de ser sacerdote. En este lugar, como era enclaustrado, cuando tenía un escaso tiempo libre, en vez de salir, se ponía a escribir, ya fueran poemas, cuentos, historias, relatos diversos. Aquí se dio cuenta de que le gustaban las letras. Ya de regreso en su país, y dispuesto a no volver a tierras ticas para ayudar económicamente a su familia, decidió estudiar periodismo en la Universidad de El Salvador (UES). Pero sus padres, al ver la perseverancia de su hijo decidieron apoyarlo. Así, ingresó al Departamento de Periodismo de la UES  para formarse dentro de este campo. En su experiencia figura el haber laborado en diversos medios como Radio RCS (ya desaparecida), El Diario de Hoy, periódico MÁS y actualmente en Diario El Mundo. De su carrera, explica que le gusta, y debe ejercerse con total apego a la verdad y equilibrio, al contrastar fuentes y dar amplios panoramas de lo que se desea comunicar. Con sus 12 años de experiencia periodística, Edgardo Antonio Rivera Bermúdez manifiesta a las nuevas generaciones de periodistas o a los estudiantes, que “en esta carrera se debe ser persistente, no hay lugar para la comodidad, hay que abrirse campo, buscar fuentes y espacios sin descanso, ser insistente, todo para dar un excelente servicio a los lectores, oyentes o televidentes”. Con una sonrisa y un fraterno apretón de manos se despidió de nosotros para continuar con su ardua tarea.

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