Entre Pinturas, Caballetes y Pinceles
Muy sonriente, amable y sumamente alegre, así conversó con “Tiempo” Cultural, la joven y guapa Rosa Berfalia Cortez de Durán, delicada y creativa artista del pincel, originaria de Apastepeque, hija de Teresa de Jesús de Pineda y del maestro pintor Cándido Pineda. Rosita expone que pinta desde hace unos 12 años, y su crecimiento artístico lo ha tutelado su padre. Cándido Pineda afirma que sólo la ha pulido pues manifiesta que Rosita es una pintora nata, con gran talento, creativa y original. La inclinación de Rosita por el arte de pintar le surgió cuando, desde muy pequeñita observaba pintar a su padre. Al momento ya ha expuesto en el Café “Bella Nápoles” y en “Los Tacos de Paco”, en San Salvador. También fue invitada por la Asociación de Artistas Plásticos de El Salvador (ADAPES) para exponer en el Teatro de Santa Ana y en un hotel capitalino. Asimismo, ha tenido exposiciones en las Casas de la Cultura de San Vicente, San Sebastián y Apastepeque. Rosita pinta temas de la naturaleza, sociales, paisaje, bodegones y retratos. Es casada con el también artista pintor de Apastepeque Walter Durán, con quien ha procreado un hijo. “Lo bonito de mi matrimonio es que mi esposo me apoya en todo lo que significa mi vocación artística”, expone Rosita. Su aspiración es seguir practicando “para llegar a ser una gran pintora”, dice con una hermosa sonrisa. El mensaje de Rosa Berfalia para la mujer es que si tienen vocación artística, luchen por ella y que estudien constantemente para ser sobresalientes.