HÁBIL MARIMBISTA AGUILARENSE
En su casa de habitación encontramos a don Eduardo Marcial Pérez, originario de El Paisnal, pero que vino a Aguilares a la edad de 9 años, en compañía de sus padres, don Marcial Pérez y su esposa Elena Gálvez. Don Marcial nació el 6 de mayo de 1931, y sus estudios culminaron con un tercer grado, hecho en Ilopango. Sin embargo, aprendió el oficio de carpintero, enseñado por su padre, y de eso ha vivido toda su vida. Incluso hace tiempos tuvo una funeraria. A la par de la carpintería, don Marcial sintió la inquietud de aprender a tocar marimba, y lo hizo en Aguilares, de la mano de su hermano René Pérez, fallecido hace más de 50 años en un accidente laboral. Sus lecciones marimbísticas las realizó en un instrumento que era propiedad del Sr. Jesús Aguilar. A sus casi 81 años, todavía toca en la marimba de la Casa de la Cultura de Aguilares, obtenida por gestiones del Director, Prof. Martín Castro. Se entusiasma al hablar de la música en marimba, y explica que su parte en el conjunto, integrado básicamente por adultos mayores, es el acompañamiento (centrista y bajo). Sus conciertos han sido en marimbas aguilarenses, exclusivamente. Pero mediante invitaciones hechas a la marimba de la Casa de la Cultura de Aguilares, han salido a tocar a La Palma, Nejapa, San Salvador, Tonacatepeque, Nueva Esparta, El Cuco y Comasagua, lugares en los que han sido muy aplaudidos, relata. Don Marcial agrega que el repertorio es amplio, pues incluye valses, pasodobles, boleros y cumbias. "Hay para todo gusto", dice. Lo que sí resiente es que los jóvenes que quieren aprender a tocar marimba no perseveran porque no quieren seguir el proceso de aprendizaje, sino que quieren tocar desde el inicio “como si ya hubieran aprendido”, puntualiza. Este entusiasta adulto mayor, desea que la juventud aprenda a interpretar música en marimba, un precioso instrumento, y que para ello debe de tenerse toda la paciencia del mundo, dice al final.