Prolífica Salvadoreña: Prudencia Ayala
Dentro del panorama femenino salvadoreño de antaño, brilla intensamente Prudencia Ayala, quien puede calificarse, gracias a sus diversas actividades, como feminista, escritora y quizá como pionera del periodismo femenino en El Salvador. Examinemos su vida y cada uno de estos quehaceres que abordó Prudencia. Nació el 28 de abril de 1885, en Sonsonate. Sus facciones eran de tipo indígena. Con el correr del tiempo la calificaron como PITONISA (persona adivinadora del futuro), lo cual habría de acarrearle no pocos inconvenientes futuros. En 1913, comenzó a publicar sus escritos en Diario de Occidente. Los artículos plasmaban su pensamiento unionista centroamericano y también abordaba aspectos relacionados con la superación de la mujer. Posteriormente, Prudencia fundó el periódico “REDENCIÓN FEMENINA”, del cual fue también directora, reportera y redactora. En aquellos años, sólo el hecho de realizar estos quehaceres hubiera sido motivo para destacarse; sin embargo, la Sra. Ayala fue más allá. El 10 de febrero de 1921 solicitó el voto femenino al gobierno presidido por el presidente Pío Romero Bosque, y hasta tuvo la “osadía” de lanzarse como candidata a presidenta de la república. Por supuesto que el gobierno de Romero Bosque le negó la petición al aducir que no existía el voto femenino. Prudencia no se amilanó, y visitó varios lugares del país en los que integró comités departamentales nominados “Fidelidad y Patriotismo Pro Prudencia Ayala”. En San Vicente, por ejemplo, hubo uno de estos comités. Estaba integrado no por mujeres, sino que exclusivamente por hombres con apellidos como Parducci, Candray, Miranda, Iraheta, Funes, Cañas, etc., quienes la impulsaban. En los periódicos de la época la ridiculizaban y se mofaban de ella con burlones comentarios y caricaturas en las que la dibujaban como bruja. Al final, no pudo lograr su cometido de ser candidata presidencial. Pero dejó un invaluable aporte de lucha y de trabajo en distintos roles del quehacer humano, en los cuales la mujer no era aceptada, con lo que demostró la capacidad femenina. Prudencia en su ajuar diario vistió sombrero y también bastón, no porque fuera lisiada, sino porque era del parecer que: ”No solamente los hombres que habían estudiado tenían derecho de usar bastón”. Decisión, intrepidez, fuerza y valor son cualidades que tuvo Prudencia Ayala, inolvidable salvadoreña. Todo un ejemplo a seguir.