Agricultura: Debe Ser Prioridad en el País

Publicado en por Revista Tiempo Cultural

DR.ROMEROa

Por Dr. Emmanuel Ricardo Jarquín Romero

Agromédico y Especialista en seguridad e higiene ocupacional

 

Nuestro país, El Salvador, tiene una extensión territorial muy por debajo de los otros países centroamericanos, pero con igual o mayor labilidad (fragilidad) en términos de seguridad e higiene rural. Nadie desconoce que nuestro país, a pesar de lo que digan políticos e inclusive presidentes de la república, basa su economía en la agricultura, una actividad todavía muy artesanal, como decía de manera folklórica un profesor que tuve en mi formación como médico. Esto, no obstante toda la tecnología que en estos tiempos podemos apreciar: teléfonos celulares de última generación, televisores con tecnología “de punta” en resolución de imágenes, etc. Y con todo ello, seguimos viendo a nuestros agricultores que trabajan la tierra con aperos de siglos pasados. Es claro, entonces, que nuestro bastión económico que muchos se ufanan de impulsar, sólo me hace pensar que lo que han realizado hasta la fecha, es defender sus propios intereses, de manera que la educación, el conocimiento de las nuevas tecnologías y la aplicación de normas internacionales vigentes, que nos hagan competitivos en el mundo, se ha dejado de lado por el gobierno, tanto como por el sector empresarial agropecuario. Dicho sea de paso, algunos miembros de estos sectores, son los que muchas veces tienen los consorcios con empresas comercializadoras de agro insumos, mismas que se encargan de distribuir fertilizantes, agrotóxicos, medicinas veterinarias, etc. Y lo hacen sin ninguna responsabilidad de educación, prevención y protección de los diferentes riesgos y peligros que trae consigo el mal uso y aplicación de éstos. Ya he oído, por parte de comercializadores y vendedores, hablar sobre sus productos, y se refieren a ellos como resultado de nuevas tecnologías, amigables con el medio ambiente, y sin embargo, con alto poder de eliminación ya sea de insectos o malezas. Ambiguo ¿no?. Pensaría que por vender se dice cualquier desfachatez. Lo negativo es que se aprovechan de la poca, yo diría nula, educación de nuestros hombres de campo, quienes día a día se levantan muy temprano a buscar el sustento diario para sus familias, aunque esto lleve consigo peligros, inclusive perder la vida por tratar de llevar el pan a sus hogares. Al final de esta reflexión, considero que es tiempo de que se unifiquen criterios, es decir que la agricultura hay que verla como prioridad número uno en el país, porque hasta ahora no he sabido de ningún humano que, no comiendo, pueda vivir. Por tanto, las políticas agropecuarias deben de estar relacionadas con las políticas de salud, medioambiente, economía, etc. Quiere decir, entonces, que para realizar un buen ejercicio de sustentabilidad para este sector, es imperativo que se integre equipos multidisciplinarios para dictar normas que traigan consigo las políticas de educación, prevención y protección de nuestros agricultores tanto como de nuestros campos.

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