DEDICACIÓN AL TRABAJO Y AL DEPORTE

Publicado en por Revista Tiempo Cultural

FERNANDOUna vida laboriosa y práctica deportiva es lo que puede definir la trayectoria de vida del estimado nejapense (nacido en El Salitre), Fernando Antonio Solís Monroy, quien amablemente  rememoró diversas etapas de su vida. Así, recordó, que estudió hasta tercer grado en la Escuela “José Matías Delgado”. Continuó en el Instituto “Rinaldi”, en donde finalizó el plan básico (hoy tercer ciclo), y obtuvo el bachillerato industrial, opción mecánica general, en el Instituto Técnico “Ricaldone”. Ya en lo laboral, se desempeñó como tornero en los talleres H. Barón y en Sarti. Pero también hizo estudios universitarios en la  facultad de Agronomía, de la Universidad de El Salvador, en donde cursó hasta el cuarto año. Todo ese bagaje de distintas experiencias le valió para entrar a laborar al Banco de Fomento Agropecuario (BFA), en el área de créditos. Estuvo en esta institución durante 15 años, hasta que se retiró mediante un decreto. Entonces, realizó de lleno, algo que siempre le había gustado, la venta de artículos de primera necesidad mediante el desplazamiento en un pick up. Y hace aproximadamente un mes, estableció una tienda miscelánea en donde los clientes hasta lo esperan cuando no está. Pero la trayectoria de Nando abarca también el deporte. Fue un destacado basquetbolista y futbolista. En fut, jugó en los equipos Slovan y San Jerónimo, como defensa izquierdo. Entre sus recuerdos deportivos figura el haber jugado en el estadio “Cuscatlán”, contra el equipo de Talleres H. Barón, en segunda categoría. Y en sus años estudiantiles perteneció a la selección de fútbol del Ricaldone. Asimismo, fue seleccionado del equipo de fútbol de la facultad de Agronomía de la UES. Algo que no olvida es que la niñez de él y la de sus contemporáneos fue muy dinámica. Todas las noches escenificaban juegos como “ladrón librado”, por ejemplo, que los obligaba a correr bastante. Lo contrario a la época actual en que un gran porcentaje de niñez y juventud optan por el sedentarismo. De su vida personal podemos decir que sus padres fueron don Anastasio Solís y su esposa Nicolasa Monroy (ambos fallecidos). Su esposa es Mara Esmeralda Henríquez, y tiene tres hijos (un abogado, un laboratorista clínico y una estudiante de bachillerato). Su mensaje, especialmente a la juventud nejapense, es que: “Uno debe fijarse metas para irlas conquistando. Hay que elegir amistades positivas, evitar el alcohol y otras drogas, así como buscar orientación espiritual para reforzar los valores familiares inculcados en casa. Y sumamente importante es que, especialmente en la juventud, se aprenda algún oficio como un respaldo para ganarse dignamente la vida”.

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