SOLIDARIDAD EN SENSUNTEPEQUE
Sumamente conocido es el Hogar de Ancianos “San Vicente de Paul”, en Sensuntepeque. Quizás no todos saben los múltiples problemas que debe afrontar este centro, los cuales difícilmente solventaría si no fuera por un grupo de mujeres aglutinadas en la Sociedad de Señoras de la Caridad de “San Vicente de Paul”. Ellas, mediante actividades colaboran decidida y desinteresadamente para el bienestar de los ancianitos (as). En esta ocasión, sin embargo, nos referiremos especialmente a una de las miembros en particular. Se trata de la enfermera , verdadero motor de esta entidad solidaria, quien se integró hace aproximadamente 25 años. Lupita, santaneca, enfermera graduada, vino a Sensuntepeque en 1962 a realizar su año social en el Hospital, que entonces estaba en donde hoy es Centro de Gobierno. “A mí la enfermería siempre me encantó, jamás pensé en ser otra cosa”, afirma con su simpática sonrisa. Aquí se casó con Julio Edgar Velasco y tuvo 4 hijos: Lorena, Bessy, Edgar y Julio Eduardo. De sus años en el Hospital recuerda que el trabajo era duro pues los médicos sólo eran el director y uno de servicio social; y las enfermeras, 5 graduadas y 10 auxiliares. Luego de 14 años de labor, se retiró del hospital para atender Farmacia “El Ángel”, cuando murió el propietario, su suegro, don Julio César Velasco. De esto hace 36 años. Desde entonces se afana en esta empresa, en la que no sólo vende medicinas, sino también imparte consejos que ayudan a mejorar la calidad de vida de las personas. La Sociedad de Señoras de la Caridad fue fundada por su suegra, doña Lidia González de Velasco, y cuando fallece, se incorpora Lupita a esta obra de amor a los ancianitos, con lo que se siente satisfecha por la oportunidad de servir a la comunidad. Algo que solicita al pueblo de Sensuntepeque es que les cooperen en su labor de hacer más llevadera la vida a las personas mayores, pues como seres humanos, merecen respeto y cariño en el final de sus vidas, explica. Como publicación cultural también creemos que se deba apoyar con mayor firmeza el trabajo de la Asociación de Señoras de la Caridad, a las que pertenece con gran dedicación Lupita de Velasco, labor por la que la Asamblea Legislativa le otorgó un reconocimiento.