Su Vida: El Trabajo
Hay personas que en la vida sirven como ejemplo a la comunidad. Una de ellas es doña María Vitalina Rivas Mejía, persona laboriosa, con muchos tiempo de residir en Sensuntepeque. Su nacimiento fue en Ilobasco, pero a los 18 años de edad, cuando se casó, arribó a esta ciudad. Más conocida como “Niña Vita”, su vida activa en el mundo de los negocios la inició con una tienda. Incluso hizo pupusas, tuvo comedor, atendió pupilos (alumnos de los desaparecidos bachilleratos agrícola y pedagógico), es decir que era incansable. Probablemente, sea más recordada por su ocupación actual: propietaria de farmacia, algo que proviene desde hace bastantes años cuando tenía la farmacia “Boston”. Posteriormente, en 1987, adquirió Farmacia “La Providencia”, en donde la podemos encontrar diariamente en plena atención a sus clientes. Gracias a su tenacidad logró formar a sus 5 hijos: José Víctor, Carmencita, Enrique, Betty y Lily. Por ello, hoy, como mujer mayor, se siente satisfecha de su vida y de los logros de sus hijos. “Estoy agradecida con Dios, con la vida porque tengo hijas e hijos magníficos, poseo salud y un gran entusiasmo por la vida”, explica. “Niña Vita”, como sensuntepecana de corazón (no de nacimiento), envía un saludo al pueblo de Sensuntepeque, especialmente a su numerosa clientela y amistades. Y, especialmente a los jóvenes, recomienda que estudien, que se preparen para superarse en la vida”, finaliza.